lunes, 20 de mayo de 2013

Viejo luchador


Sentado en el sofá mirada perdida
dentro de su cabeza se rebobina la vida
cuanta gente pasó que la pena merecía
cuánto dolor, cuánto amor mezclado con rebeldía

Y es que han sido cuatro días
y sin ella la mitad
y ahora ya sin energía
quiere verla una vez más...

Los surcos de su cara describen una historia no escrita
las ascuas de sus palabras versos del día a día
y es su raza la que marca ese semblante
y su pelea cotidiana nos lleva pa'lante

Y es que han sido cuatro días
y sin ella la mitad
y ahora ya sin energía
sólo la quiere abrazar

Ese viejo perdedor que ganó la batalla a la vida
ese viejo luchador libera poesía
ese viejo perdedor que ganó la batalla a la vida
ese viejo vividor rebosa alegría



jueves, 9 de mayo de 2013

Tiempo


Como un castillo en la arena
de un reloj que da mil vueltas
el tiempo se desvanece
y llama otra vez a la puerta

Nace en un segundo y muere
pero el tiempo cura todo
y quién coño cura al tiempo
cuando la herida le puede

El tiempo marca las caras
mueve agujas y mareas
existen tiempos de paz
entre los tiempos de guerra

Y que importante ir a tiempo
entre acordes anidados
para cantar las historias
de viejos tiempos pasados

Es fácil perder el tiempo
más difícil es ganarlo
si el tiempo ya muere solo
quién huevos quiere matarlo



domingo, 5 de mayo de 2013

Flipando con el mar


Flipo cómo el mar araña cada roca
cómo roba los ronquidos de las cuevas
cómo empapa el horizonte cuando llega
cómo acaricia tu cuerpo si le dejas

Cuando silba por la noche anestesiada
hace callar el murmullo de la vida
saca a bailar en todas las orillas
las caderas de parejas abrazadas

Viene otra ola, ¡ escucha !
música reivindicativa...
gritos de esperanza...
gente creyendo en su lucha

Baja la marea, se retira
otra batalla vencida
no te preocupes
no llores, bonita
mañana sube de nuevo
y de nuevo te recita

Flipo con el mar, su fuerza
es cuna y tumba de vidas
te arropa, te hunde, te tienta
a veces de mala hostia
otras veces con su calma
muchos días con resaca
por olvidar la sirena
que un día le robó el alma